China: origen del nuevo coronavirus ya vendió alrededor de 500 millones de dosis en más de 45 países

Los que creen en una conspiración -desafiando afirmaciones oficiales y a la propia ciencia-, o los partidarios del grupo que apuesta a la teoría de “un arma biológica con fines económicos”, tienen un gran alimento a sus creencias “no certificadas” a medida que se conocen datos oficiales que han publicado agencias de noticias. Si a esta enorme cantidad de inmunizaciones se le agrega todo el dinero que China ya ha vendido al mundo en concepto de insumos para prevenir la pandemia causada por el nuevo coronavirus (SARS-CoV-2​) y para tratar la enfermedad que produce (la Covid19), las cifras de ganancias de los asiáticos son ya a la fecha siderales.

El problema y la solución que ofrece el régimen comunista de Xi Jinping, les acarreará aún más privilegios estratégicos en su expansión, en contratos comerciales ventajosos, y hasta se posicionará mucho mejor en la geopolítica.


Se trata de toda una pluralidad de beneficios exponenciales que obtendrá por “ese virus” que justamente fue descubierto en Wuhan, capital de Hubei, dónde funciona un excelente laboratorio de “Nivel 4”.

Pero según la Organización Mundial de la Salud (OMS), con información de China, afirma oficialmente aún hoy, que la pandemia se originó en el “Mercado mayorista de mariscos de Huanan” y que sería a causa de las costumbres alimenticias del lugar.


Recordando por último mínimos detalles, ademas, “culparon hasta a los murciélagos” por la enfermedad, y en otros países llegaron a sacrificaron miles de tejones por considerarlos transmisores. EEUU, Australia, Taiwán y otros países, se quejaron del “aviso tardío del descubrimiento”, por parte de las autoridades chinas.

Seguir hablando hoy es un sinsentido por la falta de información confiable y más cuando la propia OMS recién fue autorizada por el partido comunista chino (PCCh) a ingresar a Wuhan luego de aproximadamente un año del aviso chino, entre fines de 2019 y principios de 2020 por denuncias de “Periodistas Sin Fronteras”, científicos, médicos, enfermeros y algunos de esos periodistas que dieron el alerta pero que tuvieron “finales trágicos”, fueron enjuiciados y cumplen detenciones. Otros, con mayor suerte, lograron fugar del régimen de China.


China conquista al mundo: hasta hoy 500 millones de inmunizaciones, incluida la Argentina

En principio la negociación entre el Ministerio de Salud y la empresa Sinopharm se empantanó allá por el mes de febrero pasado. Algunos medios de prensa que por esa época tenían más confianza en el gobierno de Fernández - Kirchner (hablamos de antes del escándalo de la “Vacunación VIP” https://www.jorgerausch.net/post/corrupción-en-el-gobierno-de-argentina-funcionaba-un-vacunatorio-vi ), decían que el presidente Alberto Fernández decidió no aceptar un primer acuerdo “por su volumen económico y financiero”, y que ahora espera un gesto político de Xi Jinping que se comprometió a facilitar la provisión masiva de vacunas a la Argentina, se decía.

Además se decía que aún desde Casa Rosada existían algunos obstáculos para la firma del contrato con Sinopharm, que posee un valor de entre 30 y 40 dólares, es decir, mucho más cara que la vacuna Sputnik V rusa, cuyas dosis y aunque muy escasas, ya había llegado a la Argentina. Para ello, ya se había designado a un familiar de un terrorista como Embajador en China: Sabino Vaca Narvaja. Todo un mal síntoma en sí mismo.

Lo cierto es que al día de hoy, se dieron muchos episodios: tuvo que renunciar el ministro de salud Ginés González García, se han comprado más dosis a Rusia, ya han llegado 1.000.000 de dosis de la vacuna Sinopharm de China, y que el clima político entre gobierno, oposición y el Poder Judicial está en ebullición, luego del discurso de corte antirrepublicano, que diera el presidente Alberto Fernández al inaugurar las sesiones del Congreso el lunes pasado, y a un día de la gran marcha nacional del 27F en repudio por la “Vacunación VIP” (Ver artículo relacionado https://www.jorgerausch.net/post/argentina-estela-de-carlotto-de-ddhh-sa-quiso-hacer-un-relato-y-pat )


Mientras, lejos de la política doméstica y “enana” de una Argentina desprevenida y sin vacunas y con otra agenda política, el mundo no se detiene.

Según un informe de Huizhong y Kristen Gelineau, Associated Press (AP), en medio de la escasez de datos públicos sobre las vacunas chinas, las dudas sobre su eficacia y seguridad siguen siendo generalizadas en los países que dependen de ellas, junto con la preocupación sobre lo que China podría querer a cambio de las entregas.

No obstante, las inoculaciones con vacunas chinas ya comenzaron en más de 25 países, y se suministraron a otros 11, según el recuento de AP, basado en informes independientes en esos países, junto con anuncios del gobierno y de las empresas.

Se trata de un posible golpe de efecto para China, que se ha empeñado en pasar de ser objeto de desconfianza por su mala gestión inicial del brote de COVID-19, a convertirse en un salvador.


Al igual que India y Rusia, China está tratando de crear buena voluntad, y prometió aproximadamente 10 veces más vacunas en el extranjero que las que ha distribuido en su país.


"Estamos viendo cómo empieza a funcionar la diplomacia de las vacunas en tiempo real, con China a la cabeza, en cuanto a la capacidad de fabricar vacunas dentro de China y ponerlas a disposición de otros", dijo Krishna Udayakumar, director fundador del Centro de Innovación en Salud Global de la Universidad de Duke. "Algunas de ellas donadas, otras vendidas, y otras vendidas con financiación de deuda asociada".


China ha dicho que suministra "ayuda en materia de vacunas" a 53 países y que exporta a 27, pero rechazó una petición de la agencia de noticias AP para obtener la lista.


Beijing también ha negado la diplomacia de las vacunas, y un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores dijo que China consideraba la vacuna un "bien público mundial". Los expertos chinos rechazan cualquier relación entre la exportación de sus vacunas y la renovación de su imagen.


"No veo ninguna relación", dijo Wang Huiyao, presidente del Centro para China y la Globalización, un centro de estudios de Beijing. "China debería hacer más para ayudar a otros países, porque lo está haciendo bien".

China se centró en los países de ingresos bajos y medios que se han quedado atrás cuando las naciones ricas se hicieron de la mayor parte de las vacunas costosas producidas por empresas como Pfizer y Moderna. Y a pesar de algunos retrasos propios en Brasil y Turquía, China aprovechó, en gran medida, la lentitud de las entregas de los fabricantes de vacunas estadounidenses y europeos.


Como muchos otros países, Chile recibió muchas menos dosis de la vacuna de Pfizer de las prometidas en un principio. En el mes posterior al inicio de su programa de vacunación, a fines de diciembre, sólo llegaron alrededor de 150.000 de los 10 millones de dosis de Pfizer que el país sudamericano había solicitado.