EEUU: pese a las operaciones mediáticas Donald Trump será reelecto. Biden y los Clinton se despiden

Actualizado: 7 sept 2020

Siempre he aclarado que no debemos caer en la fácil de evaluar a Donald Trump por su carácter, su aspecto físico (blanco de la burla de periodistas mediocres) o su pasado en la vida empresarial. No coincido para nada con su modo de trato o maltrato, pero no es lo mío analizar sobre su ridículo “peluquín naranja”, sino su desempeño como presidente de la primera potencia mundial. Pese al haber concluido en 2016 que derrotaría a Hillary Clinton - lo que sucedió -, créanme que me sorprendió. No todos los presidentes de EEUU ejercen el poder, sino que muchos han quedado subordinados a la CIA, al Pentágono, a las Empresas y como títeres de los medios de prensa.

(Imagen vía BBC)


FUENTE ANÁLISIS DEL AÑO 2016:


Si bien ya lo vengo expresando en Redes Sociales (y en párrafos de algunos artículos de este sitio) antes de que el coronavirus golpeara fuertemente a los EEUU, luego de comparar como el presidente Donald Trump ha manejado la pandemia en relación a otros países y como está repuntando su economía, mi análisis lo da ganador sobre Joe Biden, sobre la mayoría de los medios de comunicación progresistas, sobre el partido Demócrata y la gran presión de China con sus soldados del Socialismo del Siglo 21.


No deben existir muchos artículos en Google que lo dieran ganador ya en 2016. Mi análisis sobre la situación económica que dejaba el ex presidente Barack Obama, la situación grave de algunos Estados internos en “default” y el contexto mundial, me llevaron a que “el voto gringo” le daba las chances. Muchos analistas no veían, o no querían ver, el daño económico que China ya les estaba asestando a las industrias estadounidenses y como crecía el desempleo.

No estoy presumiendo con las capturas de pantallas personales de los posteos de Twitter. Estoy utilizando mi propia fuente. ¿Por qué usted debería creerme que en 2016 di favorito a Trump por sobres Hillary Clinton? El motivo es respaldar y hacer serio el análisis.


Como verán hace solo unas horas “The Wall Street Journal” sigue “dudando“ del triunfo de Trump sobre Biden. Y está bien que lo sigan haciendo ya que la prensa es libre de publicar lo que desee, y más aún en la cuna del respeto por las libertades.


Quienes hacemos un análisis imparcial y observando muchas variables, no debemos dejarnos influenciar ni por la prensa ni por las formas o el aspecto físico de un candidato, pero tampoco descartarlos. Por ejemplo la elección de un candidato de “raza negra”, fue un factor fundamental para que Obama ganara la presidencia.


Voy a tratar de ser breve en este análisis, pero permítanme explicar seriamente y con datos oficiales lo que para muchos - aún hoy -, creerán que es un diagnóstico errado, y es comprensible dado el “bombardeo mediático“ y despiadado, con que los medios argentinos (y la mayoría de la prensa occidental), también han destratado y hasta insultado al jefe de Estado del país más poderoso de la tierra.

Luego de una pausa de algunas horas, lamentablemente sigo sin acceder al artículo original del sitio que nos fue pirateado (www.consultoriarausch.com), aunque existen herramientas para recuperar al menos los títulos, por razones de la pandemia nuestro experto en informática está cumpliendo otras tareas particulares. Pero Twitter de todas maneras, da credibilidad a lo que afirmé en 2016 y por ende es mi fuente.


Agrego más de lo que he podido recuperar:


También he decidido no caer en tecnicismos sobre mostrarles cómo ha afectado hasta ahora la pandemia a EEUU, ni recurrir gráficos sobre el PBI anterior, proyecciones comparativas; y demás variables que para muchos son engorrosos de entender (aunque están en la Web a su disposición), y que los especialistas en economía los conocen.

La opinión poco alentadora de destacados economistas en los últimos días

Uno de los tantos que se ha manifestado fue Chris Rupkey quien dijo “que el mercado laboral se ve tan mal como antes y será un milagro si el crecimiento económico se mantiene tan alto durante esta recuperación si tiene que arrastrar a millones y millones de trabajadores sin cheques de pago", dijo el economista y jefe de MUFG desde Nueva York.


Además citando a un sondeo de Reuters “las nóminas no agrícolas habrían aumentado en 1,4 millones de puestos en agosto tras la subida de 1,763 millones de julio, eso las dejaría 11,5 millones por debajo de los niveles previos a la pandemia”. ¿Se entiende? Reitero: “Por debajo de los niveles previos a la pandemia habrían aumentado”.


Además en ese informe de empleo en EEUU, según reporte de Lucia Mutikani, se mostró que el número de personas que recibió beneficios estatales por desocupación tras una semana inicial bajó 1,238 millones de los 13,254 millones en la semana al 22 de agosto.


Como en todo el mundo, la gente “vota con el bolsillo”. Hablemos en criollo


EEUU ante la pandemia no podía siendo una potencia mundial realizar una cuarentena estricta. Es decir, no podía congelar la economía y Trump priorizó el poderío del gran país del Norte, a sus intereses personales electoralistas.


¿Se imaginan si la Casa Blanca priorizaba solo la salud mientras Rusia, la Unión Europea y China seguían adelante con la economía?


Si nos guiamos solamente por lo que dicen los medios de prensa, seguirían con un diagnóstico erróneo como lo remarqué también en 2016. El presidente Donald Trump tiene algo muy a su favor (aunque a veces se pasa de maleducado), y es el hecho que conoce a muchos actores de la vida cotidiana y entre ellos no olvidó jamás el daño que “él sintió” con la prensa por ejemplo en su divorcio.

Así, Trump decidió desde el inicio comunicar por Twitter (y otras redes sociales), y no estando en campaña o en temas puntuales tuiteando de manera persona, es decir sin CM (Community Manager)


Otra decisión de Trump fue no dar aportes (dinero) conocido como pauta oficial a los medios de prensa y por ende, se enemistó desde un principio con el “Grupo Turner” que controla el monopolio (global) de lo que es la CNN.

También se distanció con otras poderosas cadenas informativas de un periodismo (que me cuesta criticar por tener un diploma) que tiene asociaciones de carácter internacional con poderosos intereses comerciales.


Muchas cadenas como Clarín en Argentina o Globo en Brasil, por poner ejemplos más cercanos, son empresas multinacionales capaces de incidir en decisiones políticas o hasta poner o quitar gobernantes mediante un desgaste, como el que sufrió el expresidente Mauricio Macri en Argentina.


Contra esos colosos luchó y pelea diariamente Donald Trump, y como en 2016 no le importó a su equipo lo que pensaran en las grandes ciudades improductivas al comercio mundial como Los Ángeles o Nueva York, sino que buscó el voto del electorado de los estados productores de bienes y consumos tradicionales y más golpeados por la desocupación al final del ciclo Obama.


Además, históricamente el partido Republicano no tiene mayoritariamente simpatizantes