La administración Joe Biden debería controlar al socialismo de izquierda. ¿Ahora van por Guantánamo?

Actualizado: jun 5

Un juez permite que los abogados introduzcan información de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), por “un supuesto caso de tortura” ligado a un atentado.

Se está frente a un mal precedente que pone en riesgo la Seguridad Nacional de los Estados Unidos y sus aliados estratégicos. Involucra al atentado contra el barco militar estadounidense USS Cole en Yemen en el año 2000 que mató a 17 marinos, quien es juzgado por un tribunal militar de excepción del Pentágono en Guantánamo.

(R. O. del Uruguay, viernes 4 de junio de 2021, hs. 08:22 pm GTM-3)

Un reporte del nytimes.com dice que “los abogados defensores dijeron que era la primera vez que se conocía públicamente que se permitía a los fiscales utilizar información obtenida de la tortura en los procedimientos en la bahía de Guantánamo”, y agrega que “Al Nachiri es sospechoso de haber planificado y participado en la preparación del atentado cometido el 12 de octubre del 2000 contra el barco militar estadounidense USS Cole mientras fondeaba en el puerto de Aden, en Yemen. El atentado mató a 17 marineros e hirió a 40 más. El ataque fue reivindicado por Al Qaeda”, dice.

También recuerda que “Nachiri está acusado por la justicia militar estadounidense de haber participado en la preparación del atentado contra el MV Limburg, un petrolero francés sobre el que se precipitó una embarcación llena de explosivos, ataque en el que falleció un marinero búlgaro”.

Hablamos del principal sospechoso del atentado contra el barco militar estadounidense “USS Cole” ocurrido en Yemen en el año 2000 que mató a soldados estadounidenses

Pero además el saudí Al Nachiri, de 46 años, también será juzgado en Guantánamo por el atentado contra el petrolero francés Limburg, cometido en el golfo de Adén el 6 de octubre de 2002. Podría ser condenado a pena de muerte.

Se trata del primer preso que se trasladará a Cuba desde principios de marzo, cuando Barack Obama decidió volver a enviar a acusados ante los tribunales militares de excepción de Guantánamo y reiniciar los procesos en la base estadounidense en Cuba que él mismo había congelado tras su llegada al poder a principios de 2009.


Decisiones peligrosas

El Gobierno de Joe Biden, ha dado su aprobación para que tres detenidos que permanecen en la base naval militar que EEUU tiene en la isla sean trasladados a países que se comprometan a imponerles medidas de seguridad.

Uno de esos tres hombres es el prisionero de más edad en el penal, el paquistaní Saifullah Paracha, de 73 años, y que ha pasado 16 años bajo custodia de Estados Unidos. Los otros dos reos son Abdul Rabbani, paquistaní de 54 años, y Uthman Abdul al-Rahim Uthman, yemení de 40; ambos llevan dos décadas bajo custodia militar estadounidense.

Sobre el particular el diario New York Times dijo además que “El juez militar que preside el caso de pena de muerte de un hombre acusado de orquestar el U.S.S. Cole Bombing acordó considerar la información obtenida durante la tortura del hombre por C.I.A. interrogadores para apoyar un argumento en el proceso previo al juicio en la Bahía de Guantánamo”.

“Los abogados defensores consideran que la decisión es la primera vez que se sabe públicamente que un juez militar en el tribunal de guerra acordó considerar información obtenida a través de la CIA tortura de un preso, y el jueves pidieron a un tribunal superior que lo revocara”, dicen desde el New York Times.

“El Coronel del Ejército Lanny J. Acosta Jr. dictaminó el 18 de mayo que los fiscales pueden invocar dicha información para ser utilizada de manera restringida, no necesariamente para la veracidad de la misma, antes de que un jurado comience a escuchar un caso”, agregan.


"Ningún tribunal ha sancionado el uso de la tortura de esta manera", escribieron los abogados de la defensa en su presentación de 20 páginas que solicitaba a un panel del Pentágono, el Tribunal de Revisión de la Comisión Militar de EEUU que interviniera en el caso contra Abdul al-Rahim Uthman.

Nashiri, prisionero saudí en espera de juicio en la bahía de Guantánamo. "Ningún tribunal ha aprobado nunca el uso de la tortura por parte del gobierno como herramienta en el litigio de descubrimiento" o como "un medio legítimo para facilitar la investigación interlocutoria de hechos por un tribunal".

Los fiscales se negaron a comentar.

Agrega el New York Times que “Nashiri, de 56 años, está acusado de planear el atentado suicida de Al Qaeda contra el U.S.S. Cole frente a Yemen en octubre de 2000, que mató a 17 marineros, y atacó un petrolero, el Limburg, dos años después, en el que murió un miembro de la tripulación. Ha estado detenido desde 2002, comenzando con cuatro años de CIA custodia”, agrega.

Da cuenta además el NYT que “Un cronograma anterior que preveía comenzar su juicio en febrero de 2022 está en duda porque la pandemia de coronavirus ha paralizado el progreso en los procesos legales en Guantánamo. Las próximas audiencias están programadas para septiembre”.

Según el N. Y. Times “El problema actual surgió a raíz de una presentación judicial clasificada en marzo por parte de los fiscales que intentaban limitar una línea de investigación de los abogados defensores sobre un avión no tripulado en Siria en 2015 que mató a otro presunto atacante de Qaeda, Mohsen al-Fadhli”.

“Los abogados del Sr. Nashiri han buscado información sobre varios ataques con aviones no tripulados mientras persiguen un posible argumento de defensa de que Estados Unidos ya ha matado a conspiradores más importantes o cómplices en ataques contra objetivos del Golfo Pérsico”, añade.

Agrega el New Yor Times que “Para bloquear la investigación, los fiscales invocaron algo clasificado que Nashiri le dijo a los interrogadores de la CIA, y que según un expediente de la defensa, ’ ‘ en las primeras semanas de su cautiverio cuando fue torturado activa y brutalmente por la Agencia Central de Inteligencia’. Fue una desviación importante de la práctica de la fiscalía de construir sus casos en torno a interrogatorios llevados a cabo por FBI, agentes de los denominados ‘equipos limpios’ en Guantánamo en 2007”.

“Los abogados defensores pidieron al juez que rechazara la presentación. Dijeron que Nashiri divulgó la información en un momento en que los agentes estadounidenses usaban una escoba de una manera particularmente cruel mientras lo interrogaban, lo que alarmó a los observadores y provocó que el cautivo gritara”, describe el nyt.

Que “El coronel Acosta dictaminó que a los fiscales se les permitió usar la información para una excepción limitada "pero solo para proporcionar contexto sobre un asunto de descubrimiento en disputa". Cuando el Congreso creó las comisiones militares, dijo, prohibió al jurado, un panel de oficiales militares, recibir pruebas obtenidas mediante tortura, tratos crueles, inhumanos o degradantes”.

“Sin embargo, en su fallo, el coronel Acosta dijo que había ocasiones en las que un juez podía considerar dicha información reconociendo que “las declaraciones obtenidas mediante tortura son necesariamente de una confiabilidad altamente sospechosa”. También advirtió que los abogados deben proceder "con cautela" si quieren basarse en tales declaraciones para respaldar una afirmación fáctica en el proceso”, precisa en citado nyt.

También agregan que “David Luban, profesor de derecho en la Universidad de Georgetown, analizó la decisión y dijo que la encontraba preocupante porque "las pruebas de tortura se filtran por la puerta trasera".

En su presentación del jueves, los abogados de Nashiri acusaron al juez militar de "ceguera moral", afirman.

Reporta también que “El coronel Acosta ha emergido como un rebelde en las comisiones militares. En noviembre de 2019, mientras reconsideraba los fallos de un juez anterior, rechazó años de materiales proporcionados por los fiscales a los abogados defensores. Encontró que los censores de seguridad nacional redactaron en exceso cierta información para evitar avergonzar al gobierno de los EE. UU. Y perjudicar a los abogados defensores”.

“Los abogados defensores han tenido poco éxito en obtener decisiones previas al juicio a su favor por parte del Tribunal de Revisión de Comisiones Militares. Pero una presentación allí es un precursor necesario para desafiar a los jueces militares en la Corte de Apelaciones civil de los Estados Unidos para ese Circuito del Distrito de Columbia”.


Trump confirmó la muerte del supuesto cerebro del atentado de 2000 que mató a 17 soldados de EEUU

El 6 de enero de 2019 y cuando se estaban por cumplir dos décadas del ataque contra el buque de la marina estadounidense USS Cole, el expresidente Donald Trump confirmó la muerte del terrorista de Al Qaeda, Jamal al Badawi, acusado de planificar el atentado terrorista del año 2000 en el puerto de Yemen.

El perseguido y censurado por la prensa socialista conjuntamente con los CEOs de Redes Sociales, escribió en su ex cuenta de Twitter: "Acabamos de matar al líder de ese ataque, Jamal al Badawi. Nuestro trabajo contra ‘Al Qaeda’ continúa”, escribió Donald Trump quien sigue siendo el líder del votante republicano.

Además incluyó otros posteos, como por ejemplo el que decía “Jamal al-Badawi, el militante de Al Qaeda detrás del ataque al USS Cole en Yemen en 2000, murió en un ataque aéreo estadounidense. Nuestro gran ejército ha entregado justicia a los héroes perdidos y heridos en el ataque cobarde contra el USS Cole”, escribió Trump en su hoy censurada cuenta en Twitter.


Otros tiempos, otras condenas y... otros medios de prensa?

http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/international/newsid_3699000/3699678.stm

Pobre de los Estados Unidos si la política será priorizar lo que piden los medios socialistas y algún sector más radicalizado de los demócratas de izquierda, que toman parte por el garantismo hacia los terroristas en lugar del castigo ejemplar.

El reciente enfrentamiento entre el grupo terrorista Hamas agrediendo al Estado soberano de Israel, “ha desnudado” a una gran porción de la izquierda demócrata y a muchos medios de prensa encabezados por el Comunicado de la Associated Press (AP), por el ataque de las FDI de Israel, al edificio de Franja de Gaza; desde donde operaban acondicionando los cohetes miembros del grupo Hamas.


La administración de Joe Biden si realmente está interesada en que los Estados Unidos siga siendo respetado y temido por los grupos terroristas, debería dejar la cantaleta de los Derechos Humanos “fraguados” y asumir el rol en el que se encontraba con las administraciones de Barack Obama y de Donald Trump, por mencionar las últimas y sin discriminar entre demócratas y republicanos.


Pregunto solamente al señor Biden: ¿Dónde están los Derechos Humanos de los 17 marinos asesinados en Yemen?. Y solo, por mencionar el caso que nos ocupa.

¿Cómo los Estados Unidos pueden dejarse penetrar por la ideología cubana que hace estragos en Latinoamérica?. Seguramente que Vladimir Putin y Xi Jinping están muy felices con estas actitudes.


Y en términos electorales, y más allá de las habilitaciones para nuevos votantes que introduzcan, prepárense para una gran derrota a manos de los republicanos. Ya no habrá pandemia de coronavirus ni todos los votos serán “por correo”.


Hasta pronto!


Jorge Rausch Mckenna

*Periodista - *Abogado

*Analista Político - CEO en “Consultoría JRM & Asociados”

Twitter @JorRausch / R.O. del Uruguay

http://jorgerausch.net Se incluyeron partes del reporte de Carol Rosenberg del nytimes.com

(Link: https://www.nytimes.com/2021/06/03/us/politics/cia-torture-terror-guantanamo-bay.html )


20 vistas0 comentarios
  • Twitter
  • LinkedIn
  • Facebook
  • YouTube
  • Icono social Instagram