La violenta izquierda de Chile buscará reformar la Constitución bajo dirección de una mujer mapuche

Actualizado: 6 jul 2021

“Una mujer del pueblo indígena mapuche de Chile fue elegida el domingo para liderar la redacción de la nueva constitución del país, en un intento por distribuir el poder de manera más equitativa en la nación sudamericana, dice el reporte de la agencia AFP que lleva las firmas de Miguel SANCHEZ y Paulina ABRAMOVICH”.


Desde ya que no es un problema de que encabece la reforma de la Carta Magna una persona representante de pueblos originarios, y muchísimo menos que se trate de una mujer. Cuando se es opositor férreo a ciertas conductas, siempre nos obligan a aclarar algo que está totalmente aceptado. El cambio o reforma de la Constitución de Chile se realiza por una violenta extorsión de la izquierda de Chile con apoyo del chavismo. “Es apenas la brisita, lo que viene ahora es un huracán”, dijo el comandante del régimen de Venezuela en las sombras, Diosdado Cabello el 19 de octubre de 2019, tras la derrota de Mauricio Macri, recordemos.

[Pie de foto: “Elisa Loncon, una mujer de 58 años independiente de la mayoría del pueblo mapuche, ha sido elegida presidenta del organismo que dirige la redacción de la nueva constitución de Chile - Copyright AFP CHARLY TRIBALLEAU”]

Chile fue sometido a tremendos actos vandálicos de esa izquierda que trató de derrocar al gobierno de centro derecha del presidente Sebastián Piñera, quien se ha sucedido en el cargo con la líder socialista Michelle Bachelet, y hoy se desempeña como Alta Comisionada en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), desde donde ha denunciado en reiteradas oportunidades a la dictadura de Venezuela, cuya cabeza visible puesta por Cuba es el títere Nicolás Maduro, por violaciones a los DDHH, muertes de civiles y desapariciones de personas.


No se trata, por ende, de hablar en contra de una reforma constitucional hecha bajo extorsión porque lo pide la izquierda. Si extremistas de derecha hicieran desmanes, también los consideraría unos delincuentes e imbéciles y tendrían todo mi rechazo. La mismísima Michelle Bachelet está demostrando que se puede ser socialista, y respetar las instituciones. Gobiernos parlamentarios de izquierda de Europa, tampoco han sido violentos ni violaron los derechos humanos, y respetaron los términos democráticos.

Todos tenemos ideología política. En mi caso quienes me siguen, saben que soy un moderado de centro derecha, y he sido coherente durante toda mi vida en que jamás apoyaría acciones de un espacio ultra. La familia y la educación tienen un rol fundamental en ese campo. Tampoco sería un opositor a los derechos que logran los nuevos colectivos minoritarios, salvo que pretendan imponerlos a los demás de manera violenta y/o aprovechando “ser parte” de un gobierno afín - es decir-, por fuera de la ley.


Sinceramente en Sudamérica prácticamente es igual para la mayoría de las distintas sociedades, a excepción de grupos violentos de izquierda o en este caso la etnia mapuche en Chile y en Argentina. Algunos como pueblos originarios y otros que haciéndose pasar por tales, usurpan propiedades. Ser un buen conservador es también tener la inteligencia para irse adaptando a los cambios razonables que se van dando con la evolución de la sociedad. Los límites nos los impone, y a todos por igual, la ley y el orden. Son el filtro también para esos logros obtenidos por las minorías, previo paso por el Congreso y el posterior control de los jueces y fiscales.

No es tan difícil. Muchos están aprovechando estos cambios, y disfrazados tras una causa, “hacen política y pretenden avasallar” a quienes por centenares de años poseemos una determinada forma de vida, tradiciones, valores y costumbres ya arraigadas. Vale recordar esa frase tan trillada, pero tan clara, y que la entiende hasta un niño: “Mi derecho termina donde empieza el del vecino”.


Lo de Chile fue de una violencia inusitada, que fue fogoneada por el Foro de San Pablo. Fue una extorsión lisa y llanamente

Lo de Chile con el ejemplo Augusto Pinochet de los ‘70, quien luego fue a elecciones y terminó como Senador vitalicio es un problema ya del pasado. Iba a la escuela primaria por entonces, y unos años residí en el exterior ya que uno de mis padres no es argentino y era funcionario en una Embajada.


Así fue, que cuando los militares enfrentaron con las armas a la penetración guevarista y los derrotaron, son cosas que fui estudiando luego en los distintos secundarios, o las escuchaba brevemente, en esas largas y aburridas sobremesas de diplomáticos que “no paran de hablar”. Pero a falta de tecnología, y sin la orden de ir a ver TV o terminar la tarea, “paraba las orejas”, aunque el tema del cual se hablaba; pocas veces tenía que ver con Argentina o Uruguay.


Dejando de lado el paréntesis autorreferencial y que a nadie le interesa, lo que dijo ese 19 de octubre de 2019 el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, era para tener en cuenta. El dictador afirmó luego que ya volvía Cristina Fernández de Kirchner, “que varios países de la región, entre los que mencionó a Argentina, Chile, Ecuador y Perú, “van a reventar” en el futuro próximo por padecer, aseguró, de una “sobredosis de neoliberalismo”. Casi acierta con Ecuador pero Guillermo Lasso hizo un milagroso balotaje contra Andrés Arauz el delfín de Rafael Correa.

Con Perú está a punto de acertar con el desconocido Pedro Castillo un profesor de corta lucidez nacido en Concha, Cajamarca; quien no supo definir lo que era un monopolio y fue tendencia en las redes sociales. Toda la izquierda se puso detrás de Castillo, y Keiko Fujimori vio como el Juzgado Nacional Electoral “no tomaba Actas observadas que le daban el triunfo”. Y ahí está en etapas de definiciones, y aunque sin que las Autoridades proclamen un ganador, la izquierda de Castillo ya lo hizo.


La derecha de Keiko Fujimori habla de fraude y éste lunes incluso la maquinaria de la izquierda puso otra denuncia contra la hija de Alberto Fujimori por Lavado de Dinero.

Y ahí siguen con un Perú inestable políticamente donde el presidente le negó a la candidata de derecha la presencia de veedores extranjeros.

El tiempo se esfuma, y encima el Tribunal Superior estaba en etapa de renovación por estas horas por vencimiento de mandato. ¿Se está aburriendo?.


Todo indica que esa poca decena de miles de votos se las darán a la izquierda de Castillo y habrá izquierda en Perú. Pero “tan ajustado es todo”, que tendrán que hacer arreglos “con cualquier oposición”, resaltando que el sistema en Perú, como hemos visto, da amplias facultades al Congreso para correr a un presidente. Incluso ellos, han desarmado el Congreso y Perú sigue.

El ex teniente Diosdado Cabello y amigo de Hugo Chávez en el intento de golpe de Estado que dejó 200 muertos en Venezuela (que parece quedar en el olvido periodístico), agregó también en octubre de 2019 - y tras fustigar desde el exterior al gobierno de Mauricio Macri durante sus 4 años de su gobierno - dijo Cabello que “esos son países que van a reventar porque tienen una sobredosis de neoliberalismo, y eso no lo aguanta nadie”, cuando hizo un recuento de las recientes protestas en Chile y Ecuador, y al asegurar “que hay descontento social en Argentina, Perú, Colombia, Brasil y Honduras”. No tuvo en cuenta por ese entonces que el Partido Nacional y sus aliados llegarían al Poder con Luis Lacalle Pou.


Diosdado Cabello también dijo que las políticas del presidente colombiano Iván Duque hacen a ese país “insostenible”, y que el mandatario chileno Sebastián Piñera enfrenta las manifestaciones por el alza de las tarifas del metro, de la misma forma que lo hubiera hecho Augusto Pinochet, quien gobernó de facto en Chile entre 1974 y 1990.


“Buen alumno de Pinochet que es Piñera”, sentenció Cabello ese día de “la brisita roja y violenta”. Recordemos que el helicóptero de Iván Duque fue ametrallado la semana pasada y fue obligado a aterrizar de emergencia, mientras también desde hace unos meses sufrió una huelga por una suba de impuestos equivocada, pero que pese a dar “marcha atrás a esa medida casi de inmediato”, estos grupos que con jefes agitadores - como el argentino Juan Grabois - también azotan Colombia, aunque van menguando tras la represión policial.


La noticia de AFP que ayer anuncié en Twitter