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“La pista Quilmes” y el reemplazo de Policía Federal por la PSA. Desconfianza del kirchnerismo?

Ya no es más la Policía Federal Argentina (PFA) quien tiene bajo custodia a Fernando “Tedi” Montiel Sabag, quien hace una semana le puso una pistola Bersa calibre 7,65 (.32 pulgadas) a centímetros de la cara de la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner, cuando pasadas las 21:00 horas llegó a su departamento de Juncal y Uruguay, uno de los barrios más caros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Al igual que su novia, “Ámbar” Brenda Uliarte, se encuentran ahora al cuidado de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) por orden de la jueza federal María Eugenia Capuchetti. Aunque hay mucho camino por desandar, aparentemente habría algunas desconfianzas dentro del gobierno del Frente de Todos (FdT), especialmente del núcleo de duro del kirchnerismo.



Según las cámaras de seguridad la pareja estuvo en un local de comidas rápidas de la localidad de Quilmes, donde una misteriosa mujer - la pista Quilmes -, dejó caer un papel al piso que luego fue recogido por “Ámbar” Uliarte, quien se hallaba junto a su novio Sabag Montiel.


Según las filmaciones del local de comidas rápidas, quién estuviera a aproximadamente 4 horas al borde de cometer un magnicidio, leyó la “notita” de la misteriosa mujer, y luego la arrojó a la basura. Luego se retiraron del comercio y tomaron el tren Roca y aparecieron en Juncal y Uruguay mezclados entre la militancia, y una custodia que no no custodia. Incluso dicen que Sabag Montiel sale en la filmación del McDonalds con el barbijo y el pasamontaña, que a nadie le llamó la atención al arribar Cristina Fernández de Kirchner. Ambos inclusive se ven en la filmación, según fuentes confiables, con la misma vestimenta que luego se apreció al momento de los hechos que conmocionaron al país.


¿Quién es esa mujer de "la pista Quilmes"? La investigación está también tras sus pasos. Dicen que es una pista investigativa muy importante.


Quién “alteró la paz social” luego de que el fiscal federal Diego Luciani le endilgara ante el Tribunal que la juzga, ser la Jefa de una Organización Delictiva, al parecer, por lo que observamos en las imágenes de TV y de teléfonos celulares, ni se percató que tuvo un arma “de guerra” (Arma Civil Condicional) a centímetros de su rostro, y que al parecer, no tenía la primera bala en recámara; la que luego provoca que las restantes municiones alojadas en su cargador, funcionen y ya sin accionar la corredera.



Son armas conocidas como semiautomáticas y según nuestra legislación, en un revólver .32 (el punto hace referencia a las pulgadas del sistema americano) están dentro de la categoría de “Uso Civil”, pero por el mecanismo de pistola y calibre 7,65 mm (medición europea), su compra y tenencia, requieren de más requisitos de la AMNAC, ya que pasan a la categoría de “Uso Civil Condicional”, o vulgarmente conocidas como “armas de guerra”. La pistola que portaba ilegalmente Sabag Montiel (no estaba autorizado ni para tenerla en su domicilio ni estaba a su nombre), es un pistola con una potencia mucho más mortífera que la calibre .22 que Diego Lagomarsino llevó personalmente al departamento del fiscal Alberto Nisman, y que apareció posteriormente al costado de su cuerpo sin vida y en un charco de sangre.

Aníbal Fernández, el hombre de Quilmes, y responsable de la Seguridad Argentina

(Imagen “captura de video” de Twitter de @PFArgentina del 1º de septiembre que hace referencia a “un acto del Mtro. de Seg. @FernandezAnibal, el Jefe de la PFA, Comisario General Juan C. HERNÁNDEZ, y el Subjefe Osvaldo R. MATO”)


El ex intendente de Quilmes tiene estrecha relación con la Policía Federal Argentina desde su anterior gestión y por el rol de esa Fuerza Federal en lo que es la custodia de los funcionarios de más alto rango. Pero después de tantos yerros cometidos por la PFA, entre ellos las fallas en la reacción de los custodios de Cristina Kirchner, hasta la apertura del celular del acusado Sabag Montiel, habría quedado “en el ojo de la tormenta” del kirchnerismo duro, que e la práctica son quienes están al mando de las decisiones del país de manera “contranatura constitucional”.


Lo cierto es que desde ayer el atacante de Cristina Fernández de Kirchner y su novia (acusada de participación en el intento de magnicidio), están desde ayer alojados en celdas separadas dentro del predio del Aeropuerto Jorge Newbery de la Ciudad de Buenos Aires (CABA).

¿Mejor un amigo más cercano?

(En imagen José Glinski, jefe de la Policía de Seguridad Aeroportuaria - PSA)


José Glinski es más político que policía. Fue funcionario de Martín Buzzi hasta un año antes de que concluyera su mandato. Fue parte de la Policía de Seguridad Aeroportuaria que ahora comandará desde su creación, junto a Marcelo Saín. También se desempeñó como director de una radio de Comodoro Rivadavia -donde nació y estudió en la Escuela de Arte, antes de recibirse de politólogo en la Universidad de Buenos Aires, aunque la política siguió siendo su foco de atención.

Néstor Kirchner por recomendación de Horacio Verbitsky al fundar la PSA en 2005 designó a Marcelo Sain


“Néstor Kirchner creó ayer, por decreto de necesidad y urgencia como adelantó este diario, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), que reemplazará a la Policía Aeronáutica Nacional en el control de los aeropuertos”, decía el diario oficialista Ámbito Financiero el 23 de febrero de 2005, incluyendo la fotografía. Además agregaba otros párrafos referidos a que “La PSA dependerá del Ministerio del Interior y estará formada por el personal de la anterior Policía Aeronáutica y por efectivos que actualmente integran la Gendarmería y la Prefectura Naval. Todo para que no pasen a formar la nueva fuerza soldados de la Fuerza Aérea, es decir, militares”.


También decía ambito.com, “Sain es un experto en Seguridad de lo que se denominaría ultragarantismo. Ejerce la docencia en la Universidad de Quilmes, siempre ligado a la especialidad de Defensa y Seguridad”. En ese momento desde el mismo medio se quejaban de que el asesor de Néstor Kirchner en el tema PSA, Horacio Verbitsky, había dejado a funcionarios de Carlos Menem, en la flamante fuerza federal K.

Yo no tengo la culpa si nuevamente aparece el nombre “Quilmes”, será una mera casualidad.