Quítense las caretas: muchos dirigentes de la UCR no quieren que Macri tenga su segundo tiempo

Ya no podemos hablar de síndrome de Estocolmo, sino de esa parte infaltable de la Unión Cívica Radical acostumbrada a convivir con el peronismo en sus distintos “ismos”. Es hora de que algunos comencemos a decir las cosas como son, obviamente también contemplando y valorando otras opiniones.

No voy a hablar puntualmente del caso del grupo interno del políticamente desleal Martin Losteau con la “Evolución” de la diputada Disney, producto de lo que en el derecho conocemos, como “la teoría del árbol venenoso”. Es decir, todo lo que proviene del Coti Nosiglia, es un fruto políticamente peligroso. Mauricio Macri sabe que quienes no pueden terminar un partido, no le darán su “Segundo Tiempo”, pese a ser el mejor posicionado de caras a 2023. El peronismo jamás se daría ese lujo político, pero la ausencia de cargos entre 2015/2019, prevalece más que la República, para muchos integrantes del Centenario Partido, socio vital para que Juan Perón ganara su primera presidencia.

También desde dentro del PRO conocemos como fue el tenso armado de listas que terminó en un escándalo dentro del partido creado por Mauricio Macri, cuyo diseño original del distintivo era además de amarillo, negro; casualmente y pese a los años, también los colores del partido libertario.


Aunque el ex presidente en su momento y hoy esté alejado de esa rama liberal de características un poco anárquicas, según sus distintas vertientes históricas, su deseo es sumar a más liberales, con el límite del caballo de Troya K, José Luis Espert.


Lo que sí es una realidad es que tanto el partido Libertario y la UCR están en las antípodas ideológicas (derecha y centro izquierda). Llegado el caso también suelen acomodarse, como en el caso de Raúl Alfonsín quien se acercó a Carlos Menem para realizar el Pacto de Olivos, jaqueado por la hiperinflación. Alfonsín padre fue un hombre de izquierda y muchos lo ligan directamente con Santucho el líder del ERP, en su calidad de abogado.


El padre de la democracia también se desdibuja si la historia se cuenta completa. Durante su presidencia perteneció al grupo de los “no alineados” y a la internacional socialista. Durante su gobierno se sostuvo el sistema democrático pero comenzó a germinar la manzana podrida, cuando los ex guerrilleros enjuiciaron a los militares, y hoy son parte del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y antes de Néstor Kirchner.

No se ofendan conmigo muchachos: su hijo Ricardo Alfonsín es el embajador de España del gobierno chavista argentino. ¿Padre de la Patria?: mejor Don José de San Martín. Sigamos.


La situación del expresidente Mauricio Macri es políticamente extraña mirando el comportamiento de los integrantes de la alianza “Juntos por el Cambio”, que se mantiene por la incertidumbre y el espíritu de supervivencia política. Algunos de buena fe, otros no dan más razones visibles que la de “sus bolsillos”.

Nadie se anima a decirlo pero JxC (Juntos por el Cambio), ya está roto. Está partido por el ego.

Podrá continuar pero no con todos los dirigentes actuales. No nos engañemos: la ambición de cargos políticos (dinero), hará que hasta algunos dirigentes del PRO “armen su quintita” con los “parricidas políticos”, que siguen a Horacio Rodríguez Larreta.

Será difícil que también Elisa Carrió mantenga a todo su espacio dentro de “JxC”. Las diferencias ideológicas con Miguel Pichetto también son un péndulo que va desde derecha a izquierda. El equilibrio podría venir más de la mano de Alfredo Cornejo y Mario Negri.

Y es por ello que siempre el peronismo necesitó de la Unión Cívica Radical (UCR), para aparentar un modelo democrático. Muchos nunca tuvieron empacho en ser el “patio trasero” del peronismo. Si bien es cierto que era muy difícil abstraerse del peronismo 100% ya que el populismo de Juan Domingo Perón tenía todos los extractos cooptados, es muy raro y sospechoso que aún hoy sigan pasándose a sus filas, o siendo parte hasta del binomio presidencial como Cristina Fernández de Kirchner y Julio Cleto Cobos.

Sin la UCR tampoco Mauricio Macri podría ganar otra presidencia


Por un lado y visto desde hoy es imposible por la falta de fiscales propios y la permanencia de las “listas sábanas”. Pero algo discutible es si llegado el caso, todos los afiliados radicales votarían por un candidato de la UCR, o por Mauricio Macri.


Ahí también tenemos otro posible escenario, que es el que quienes dejaran a “JxC” (CC-ARI, UCR Evolución), puedan ser suplidos por un sector peronista que está fortaleciendo Miguel Ángel Pichetto y por ese sector de los Liberales “de buenos modales”. Junto a Pichetto podrían trabajar más activamente en ese “Plan B”, Rogelio Frigerio y Emilio Monzó.

Es verdad que Mauricio Macri mantuvo un Gabinete cerrado a la UCR durante su presidencia y creó mucho recelo con sus socios. Por ende muchos de ellos trataron de despegar de su gobierno y se apoyaron en el Grupo Clarín, otro dolor de cabeza desde 2018/2019 para el macrismo. No había “flan” para todos, como inmortalizó la frase el humorista Alfredo Caseros.

El peronismo no se daría ese lujo, y ese pragmatismo también justifica tantos años en el poder


Hoy prescindir de Mauricio Macri resulta un suicidio político y con el agravante de que el peronismo pueda conservar el poder “seduciendo a políticos de JxC” en 2023.

Es decir que el daño de la “UCR” sería doble. La experiencia de haber terminado un gobierno a los “ponchazos”, pero terminado el mandato completo al fin es algo que no existe en la oposición a la peor versión del peronismo.


Si hablamos del contexto internacional tampoco el radicalismo tiene a un candidato del conocimiento de líderes mundiales como Mauricio Macri. Hoy es lo que sucede, más allá que la política sea dinámica, y todos esos rótulos que mencionamos para que ciertas actitudes suenen mejor.


Quítense la careta y reconozcamos que “JxC” está tan roto como el “FdT” gobernante. El kirchnerismo está destruido y con dos años muy complicados para gobernar, y ni la variante Ómicron de la devaluada pandemia les hará fácil el camino, como lo hicieron con los abusos del 2020/21. Pero como tienen poco apego democrático, subsisten y se insultan sin problemas, porque en definitiva la última palabra la tiene la Jefa, Cristina Fernández de Kirchner.


¿Alguien me puede decir hoy que todo el radicalismo desea que Mauricio Macri sea el candidato pese a estar mejor posicionado?


¿Existe hoy 27 de Diciembre de 2021 en toda la oposición un dirigente mejor posicionado que Mauricio Macri?


Estimo que hoy por hoy no lo hay. Entonces también me pregunto: Si no termina acordando “JxC” con lo mejor que tenga, es todo poder y dinero?.


Hasta pronto!



Jorge W. Rausch McKenna

CEO Consultoría “JRM&Asoc.”

*Analista Político *Abogado *Periodista

Twitter: @JorRausch

Maldonado, R.O. del Uruguay,

27 de Diciembre de 2021 - 06:10 am GMT-3)