“Sangre y amapolas”. Los talibanes rompieron el tratado de Doha, y Joe Biden les entregó Afganistán

La grieta se ha puesto nuevamente al rojo vivo entre los republicanos y demócratas, luego de que EE.UU. abandonara de emergencia la embajada en las últimas horas. La bandera estadounidense ya no flamea. Quien salió también con dureza fue el expresidente Donald Trump pidiendo la renuncia de Biden: «Es hora de que Joe Biden dimita en desgracia por lo que ha permitido que le ocurra a Afganistán, junto con el tremendo aumento de la COVID-19, la catástrofe de la frontera, la destrucción de la independencia energética, y nuestra economía paralizada», ha dicho en un comunicado recogido por la revista estadounidense newsweek.com

Asimismo, ha vuelto a remarcar su teoría del fraude electoral en las últimas elecciones presidenciales que dieron la victoria a Biden. Para Trump, la dimisión «no debería ser un gran problema, porque para empezar no fue elegido legítimamente».

A estas críticas se ha sumado el líder republicano en la Cámara Alta de Estados Unidos, Mitch McConnell, que ha calificado de «vergonzoso» el papel de Estados Unidos en Afganistán.


«La salida fallida de Afganistán de la Administración Biden, incluida la frenética evacuación de estadounidenses y afganos vulnerables de Kabul, es un vergonzoso fracaso del liderazgo estadounidense», ha dicho en un comunicado.

También el congresista republicano miembro de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Michael McCaul, quien ha señalado que Biden, tendrá «las manos manchadas de sangre» por la gestión «absolutamente desastrosa» de la crisis en Afganistán.


«Esto va a ser una mancha para este presidente y creo que va a tener las manos manchadas de sangre por lo que han hecho», ha dicho el representante por Texas durante una entrevista para CNN, en la que ha vaticinado que Afganistán volverá «a un estado anterior al 11 de septiembre, un caldo de cultivo para el terrorismo».

«Odio decir esto, espero que no tengamos que volver allí, pero será una amenaza para la patria en cuestión de tiempo», ha aventurado McCaul, quien también ha tenido palabras para la «absolutamente desastrosa» gestión del secretario de Estado, Antony Blinken.


«Creo que el secretario ha estado desprovisto de toda realidad durante todo este tiempo desde que se tomó la decisión en mayo» de salir de Afganistán. «Creo que es un desastre absoluto de proporciones épicas», ha dicho McCaul.

Este domingo, Blinken defendió también ante la CNN la decisión del presidente Biden de salir de Afganistán, pues en caso contrario «se habrían reanudado los ataques contra las fuerzas» estadounidenses.


A mi ampliación y análisis, voy a incluir el hilo de Twitter

Si bien en este mismo sitio también escribí el 28 de junio pasado que este año los talibanes recuperarían Afganistán, tenía cierta esperanza en una reacción del presidente Joe Biden. Al menos una reacción humanitaria a un desastre de sangre, venganzas, muertes, mutilaciones y hambre que comenzó ya inexorablemente este domingo con la entrega de Kabul.