Argentina pegó otro volantazo hacia el eje chavista: suspendió su participación dentro del Mercosur

Con un argumento más ideológico que cercano a la pandemia del coronavirus, marcó diferencias con sus vecinos del bloque, y así se distanció de Brasil, Uruguay y Paraguay.

Las tres naciones del Mercosur pretenden una ampliación en el marco de la crisis internacional de la pandemia, con países como Canadá, Corea del Sur, Singapur, la India y Líbano.


Sin esgrimir motivos serios, el presidente Alberto Fernández influenciado por su vicepresidente Cristina Kirchner (en la foto junto al narcodictador Maduro) solo refirió "que esos acuerdos podrían ser no convenientes por la crisis del Covid-19"

El kirchnerismo ha mencionado que no es conveniente negociar acuerdos de libre comercio "con países que producen bienes y servicios que implican una competencia".


Las divergencias con sus tres socios del Mercosur quedaron muy marcadas hoy, luego de una videoconferencia.


Terminada la reunión virtual, el canciller Felipe Solá habló con Alberto Fernández y luego desde Cancillería se escribió un "non papers", mecanismo para dejar asentada su extrepitosa posición.


Algunos de los puntos que dejó asentado el canciller Solá, por orden de Alberto Fernández?


Es una gran incógnita ya que éste, no paró su actividad en toda la jornada, con una agenda cargada de reuniones en la Quinta de Olivos con especialistas epidemiológicos y charlas virtuales con los gobernadores, respecto a sobre cuáles serán los pasos y términos de la cuarentena, que servicios priorizar y cuáles no, en la lucha por contener al coronavirus.


Algunos puntos del "non papers", del canciller que no habla inglés





Repercusiones en Uruguay


Fue el canciller de Uruguay, una de las primeras voces que alzó su preocupación por la postura unilateral de Argentina.


Ernesto Talvi ratificó la decisión del socio díscolo utilizando la red social Twitter, dejando además una expresión de deseos: "Deseamos un pronto regreso a la mesa. Juntos somos más", agregó.

Análisis

Pensar que por ejemplo Corea del Sur es un inconveniente para Argentina porque ambos países producen lo mismo es una incongruencia.


Es muy difícil que los surcoreanos vayan a producir más productos agrícolas, tanto como que Argentina los supere a ellos en lo tecnológico.


Evidentemente lo que existe de fondo es un problema de tinte ideológico, con una posición del gobierno peronista argentino, lanzado a seguir con la fallida épica del Socialismo del Siglo 21, del cual dimos cuenta en recientes artículos.


Las prioridades centrales del poder de Cristina Fernández de Kirchner, están muy lejos de ser los de la pandemia por el coronavirus.


Sus prioridades siguieron centradas hoy en lo que resolvió la Corte Suprema de Justicia, que ateniendose a derecho, se abstuvo como poder independiente de dictaminar sobre como debe funcionar el Senado Nacional.


Cristina Kirchner sigue con su agenda propia de "ir por todo", sin saber si Venezuela caerá ante la presión de la baja histórica del barril de crudo y el bloqueo "virtual" del Comando Sur de EE.UU.


Tampoco nada parece importarle al kirchnerismo de la entrada en default por la deuda externa, el reclamo de los gobernadores con sus bolsillos "flacos", el hambre de millones de argentinos, y mucho menos la llegada del pico de la pandemia del Covid-19, que podría dejar consecuencias catastróficas.


La épica del kirchnerismo está en "largar políticos corruptos presos" y como era de esperar, poner en libertad a presos comunes.

El levantamiento de presos hoy en la cárcel de Villa Devoto en plena Ciudad de Buenos Aires, es una muestra más de lo que se viene.


El kirchnerismo utiliza al coronavirus con fines políticos, sin saber si podrá sobrevivir a la pandemia, y a la falta de recursos para alimentar los estómagos hambrientos de sus votantes.

Siguen como si nada estuviera sucediendo. Mientras desde la Quinta Presidencial de Olivos y desde el ministerio de Salud, buscan dar explicaciones.


Hay un gran sector de la prensa, que tampoco está muy "convencida" de pedir explicaciones a la diarquía gobernante, que no tiene reparos en hablar de "lo caro que nos salen nuestros mayores", y buscan mantenerlos encerrados sin muchas explicaciones.


Tampoco dan explicaciones (el kirchnerismo nunca las da) a los miles de argentinos varados en el Mundo por la crisis del Covid 19. Menos se ha preocupado el gobierno en quitarles el impuesto del 33% por compras realizadas en el exterior.


Al contrario, la diarca dominante, ahora tiene las manos libres para avanzar con leyes desde el sillón que ocupa en la presidencia de la Cámara de Senadores.




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